Un amigo japonés vino a visitarme

Su último regalo. Me dio uno a mi y a mi mamá como agradecimiento y por ser “buenas personas”

Hola, luego de estar desaparecida por millones de años vuelvo a encontrarme con ustedes para contarles un poco de mi experiencia. Vamos, no todos los días un japones te visita a tu ciudad y se queda cinco días. Tenía que contarlo.

Pude ver que en unas entradas anteriores hablaba de una aplicación de idiomas llamada “Hello Talk”, allí conocí a Yuki quien aprendía español (y actualmente sigue aprendiendo). Yo, por mi parte, no sabía un carajo de japonés pero intentaba hablar un poco. Igualmente nos entendíamos gracias a papá inglés, así que cuando él no entendía algo en español debíamos hablar en el idioma universal.

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Uno de sus regalos fue un libro de Haruki Murakami (porque nos gusta a los dos) y un separador.

La cuestión es que Yuki iba a hacer un viaje por toda Latinoamérica y bueno, dije que si quería venir lo íbamos a recibir bien. Pensé que se iba a quedar uno o dos días pero al final terminó viniendo 5 días, sí… 5. Mi sorpresa también fue que se alojó en un Hostel que estaba a ocho cuadras de mi casa así que ni me podía creer que un amigo de Japón estuviera a apenas cuadras de donde ahora estoy sentada.
Creo que esta experiencia no me entra en una sola entrada porque viví tantas cosas inimaginables que… bueno, no se pueden decir en palabras. Le mostré toda mi ciudad y hasta estuvo un día con mi mamá tomando mate, así que se pueden imaginar lo buena onda. Debido a que ya conocía España y otros países, no me encontré con un japonés cerrado de mente sino a uno que hacía todo lo posible por experimentar cosas nuevas.

Creo que todos saben que aquí en Argentina tomamos mate, así que quedé en regalarle uno y no saben lo que me reí. Yuki estaba MUY pero MUY emocionado por probarlo y llevaba el mate que le regalé a todas partes. Era muy respetuoso pero no dejaba las bromas de lado, la verdad es que disfruté mucho de su compañía.

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Otro de sus regalos: Sí alguien conoce el Mantecol, quiero decirle que es casi igual solo que de té verde.

A pesar de que no hubiera otros intereses lo sentí un shojo, sí chicas, fangirleen (¿así se dice). Era todo un caballero, se notaba no sólo en sus acciones sino también en sus gestos y forma de hablar.

Era una persona muy observadora y sacaba muy pocas fotos. En las plazas solíamos comprar algo para la merienda y nos tirábamos sobre el césped a escuchar los pájaros o a ver las nubes, fue algo muy lindo. A veces nos quedábamos en silencio pero no era algo para nada incómodo.

Cuando terminaba el día nos quedábamos en mi casa viendo televisión y le explicaba los programas que había. Como esperaba, el me contaba las cosas locas que pasaban por la televisión japonesa.

Una vez mientras estábamos en una cafetería me dijo que los argentinos teníamos muy buen gusto para decorar cosas, que le impresionaba.

Sé que me olvido un millón de cosas y que lo que escribí aquí no es ni la mitad de lo que me sucedió, pero siempre lo voy a recordar y quizás cuando vaya algún día a Japón nos veamos de nuevo 🙂

 

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{ Hobonichi, un nuevo significado para los diarios }

de

Para hoy había preparado una entrada sobre Slaine Troyard, pero no llegaba a terminarla así que la dejé para otro día, así la publico completa. A cambio, el tema de este viernes es “los diarios Hobonichi” que me pareció interesante para hablar; son un furor en Japón y esta actividad ya alcanzó a varias partes del mundo.

¿Qué es un Hobonichi?

A pesar de tener un nombre tan raro, el Hobonichi no deja de ser un diario o un planificador. Un día  en el diario significa una página completa para escribir, dibujar y hasta decorar.

Usualmente, al terminar de rellenar la página se le saca foto y se sube a instagram o a otras páginas como tumblr (O los blogs) para mostrar el resultado. Todo lo contrario a los típicos diarios íntimos que venían con candado y llave para que nadie lo abriese.

Los japoneses adoran decorar estos cuadernitos con stickers, cintas y demás cosas tiernas.

¿Cuál es el problema con los diarios comunes? 

Nosotros vemos esto y no le encontramos nada anormal, digo yo soy de comprar miles de diarios que nunca llegué a completar por aburrimiento. Si revisamos bien, la única diferencia que tienen los Hobonichi es que cada página representa un día; mientras que los que vemos por las librerías se organizan por semanas y en diminutos casilleros. Recuerdo que cuando era más pequeña me enfadaba porque no entraba todo lo que quería contar en los casilleros del diario; o si quería dibujar, mi gráfico debía ser miniatura.

Por supuesto, al ser tan famoso el Hobonichi ya existen todo tipo de estilos hasta el que tanto odio yo con los cuadrados.

¿Dónde los compro?

Aquí está la página web

¿Y si soy “pobre”? ¿Si no quiero gastar plata en una simple libreta?

Supongo que no soy la única que se le cruzó por la mente estas dos cosas. Mis queridos amigos, les voy a decir que el Hobonichi no es la novedad sino quién escribe sobre cada página. Compren un diario común, agarren un cuaderno viejo o lo que tengan a mano.

Les voy a dejar algunas cositas que hice para experimentar, más que anotar lo que hice fue por día hacer un collage. Los dibujos no los hice yo sino que los imprimí hace mucho de una página ;_; Me siento mal por no poder decir de quienes son </3 Si alguien sabe me dice

{ Click sobre las imágenes para verlas mejor }

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¡Espero que les haya gustado!